Archives for Literatura category

Mar 10

El 27 de enero 2010 murió J.D. Salinger, el conocido escritor estadounidense autor de El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), uno de los grandes libros de la literatura del Siglo XX. Autor poco prolífico (escribió unas 3 novelas y 13 cuentos); fue muy poco ganado a la publicidad y vivió en total reclusión desde 1965 en  Cornish, New Hampshire.

El guardián entre el centeno se convirtió en una novela de culto que sigue siendo un bestseller después de 58 años, con una venta por año de unos 250 mil libros.

Oscar Guisoni escribe un impecable artículo obituario sobre el gran escritor norteamericano. Léelo en esta nota.

El guardián… obtiene el diploma definitivo de libro maldito luego de que Mark David Chapman le dispara ocho tiros a John Lennon en la puerta de su casa y se sienta a leer la obra de Salinger que lleva en la mochila. “¿Quieren saber por qué lo maté? –dice–. Lean el libro”. El 31 de marzo de 1981 la historia se vuelve a repetir. Solo que ahora el hombre que recibe las balas es nada menos que el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, quien tiene más suerte que Lennon y sobrevive al ataque de John Hinckley Jr. El guardián… dice, es su libro de cabecera.

Continúe Leyendo…

Mar 08

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo

Mar 05

Buscando información sobre el ‘tiempo circular de la poesía’ de Eugenio Montejo, me encontré este artículo de Leonardo Maicán, publicado en letralia.com. Es verdaderamente un incunable, no se lo pierdan.

Esta recurrencia de participar del pasado por parte de Eugenio Montejo, nos lleva a creer que para el poeta caraqueño el pasado, lejos de ser un estado temporal inerte, estático, es por el contrario un universo vivo, espacio de múltiples e infinitas posibilidades.

En definitiva, se podría decir que Eugenio Montejo es un poeta que escribe sin “camisas de fuerza”. Para este autor venezolano, el tiempo es una cosa viva, asible, que al igual que el viento puede parecer sereno unas veces, con un norte definido; otras veces puede embestir la brújula de nuestros sentidos, y arrastrarnos de la mano al tiempo donde realmente nace el poema; haciéndonos sentir que somos partícipes de su aventura.

Continúe Leyendo…

Mar 01

Como parte del homenaje a Tomás Eloy Martínez realizado en el Papel Literario de El Nacional, se encuentra un excelente artículo de nuestro amigo y profesor de la UCV, Ángel Gustavo Infante. No necesita comentario. Léanlo y disfrútenlo.

Aquello parecía una película de Tarantino y para detener el derramamiento de tanta tinta roja, el paciente árbitro que habitaba en Tomás Eloy decidió invitar a tres de sus amigos. O más bien a dos: Antonio Skármeta por Chile y por Venezuela Salvador Garmendia. Oswaldo Trejo se autoinvitó: era el coordinador de los talleres y siempre andaba por ahí con la lengua viperina disimulada entre su fina estampa. Nadie le podía negar la entrada, ni siquiera don Rómulo que le arrugaba la cara desde los retratos.

Continúe Leyendo…

Feb 28

Este sábado El Nacional dedicó su Papel Literario a Tomás Eloy Martínez, un argentino que en su corto paso por Venezuela cambió el curso del periodismo venezolano. En este primer artículo, escribe Pablo Antillano, un protagonistas  y amigo de Tomás Eloy.

La llegada de Tomás Eloy Martínez produjo una hecatombe que hizo lucir envejecido ese periodismo local y disparó la euforia del cambio general. Con él llegó una pléyade de talentosos periodistas que venían escapando de la dictadura argentina, invitados por Diego Arria, entre los que se contaban Miguel Ángel Diez, Edgardo Silverkasten, Rodolfo Terragno y Raúl Lottito. Entre Terragno, que era el Director, y Tomás, que era el Jefe de Redacción, le inyectaron al periodismo doméstico una vigorosa renovación técnica, a la manera del periodismo argentino, y a los periodistas les insuflaron una nueva y poderosa perspectiva ética.

Foto:  Luigi Scotto, Alfonso Molina, Pedro López, Tomás Eloy Martínez, María Teresa Arbeláez y Edgar Larrázabal en El Diario de Caracas (1980) tomada del blog de María Teresa Arbeláez

Continúe Leyendo…

Feb 07

Este interesante artículo sobre Tomás Eloy Martínez nos llega por la serendipia controlada de Twitter, gracias al trabajo sostenido de Roger Michelena @libreros. Publicado hoy en Página 12 y escrito por un protagonista Juan Forn.

El artículo cuenta algunos eventos sobre el desarrollo de la gran novela de Tomás Eloy, Santa Evita. No tiene desperdicio.

En mayo de 1993 nos tocó viajar a Berlín a unos cuantos escritores. Estaban Saer, Tomás, Belgrano Rawson, Tununa Mercado, Caparrós. Nos pusieron a cada uno un chaperón. A Tomás le tocó un pibito de Berlín Oriental llamado Eno, a quien arrastró a Hamburgo y Bonn en una “misión secreta”. Volvieron al día siguiente: Tomás estaba radiante, Eno estaba blanco como un papel. “Ese hombre está loco. Quiso profanar una tumba, desenterrar un cadáver”, confesó a los otros chaperones después de renunciar a su puesto.

Continúe Leyendo…

Feb 03

El diario argentino La Nación ha dedicado varias páginas a Tomás Eloy Martínez, quien murió este domingo después de una larga enfermedad.

Su legado en el mundo periodístico argentino y venezolano fue muy significativo, así como su aporte a la literatura hispano-americana. Fue un latinoamericano insigne, defensor militante de la libertad y la democracia.

Aquí otro artículo de La Nación, escrito por Ernesto Schoo, quien lo conoció muy de cerca.

Continúe Leyendo…

Feb 01

Blog de María Teresa Arbeláez
Febrero 1, 2010

Hoy quienes militamos -más que trabajamos- en El Diario de Caracas, aquel de 1979 que nació para romper esquemas periodísticos de la mano de varios argentinos asilados –con Rodolfo Terragno como director y Tomás Eloy Martínez como jefe de redacción- y un buen número de periodistas venezolanos, lloramos  la muerte de quién fue en esa época un maestro, un compañero, un amigo, pero sobre todo un ícono.

A Tomás Eloy Martínez (1934-2010), los periodistas que estuvimos cerca de él varios años en Caracas lo admiramos profundamente. Los hombres por su maestría con la pluma, su sabiduría y su simpatía. Y las mujeres, además, por su belleza, su galantería, su picardía. Todas estábamos secretamente enamoradas de ese argentino que coqueteaba permanentemente con la vida.

Fotografía tomada de La Nación

Continúe Leyendo…

Feb 01

Ayer domingo murió Tomás Eloy Martínez a los 75 años de edad. Para los venezolanos mucha tristeza pues dejó una profunda huella durante sus años en Caracas. Muere un gran escritor y excelente comunicador.

Favorito de este blog con sus artículos en su columna semanal en el diario argentino La Nación, echaremos de menos sus inteligentes y certeros artículos de opinión. ¡Paz a sus restos!

Continúe Leyendo…

Ene 21

 gabriel-garcia-marquezUn artículo tomado de la biografía de Gabriel García Márquez titulada “Una vida” realizada por el británico Gerald Martin. La traducción al español del artículo original de la revista Newsweek fue publicada en el portal de prensa argentino prodiario.com.ar.

La nota trata de como el Gabo fue gestionando su gran novela hasta el envío del manuscrito a la casa editorial Porrúa en Buenos Aires.

En vistas del clima de expectación, fue una suerte que García Márquez lograra acabar la novela. Le dijo a Plinio Mendoza: “El libro llegó a su final natural, de un modo intempestivo, como a las once de la mañana. Mercedes no estaba en casa, y no encontré por teléfono a nadie a quien contárselo. Recuerdo mi desconcierto como si hubiera sido ayer: ¡no sabía qué hacer con el tiempo que me sobraba y estuve tratando de inventar algo para poder vivir hasta las tres de la tarde!”. Aquel mismo día entró en la casa un gato azul y el escritor recuerda: “Entonces pensé que se podrían vender un par de ediciones”. Minutos después, sus dos hijos entraron con brochas y las manos y la ropa embadurnadas de pintura azul. (…)

Continúe Leyendo…