Tiempo cumplido. Editorial en El País de Uruguay
elpais.com.uy Hoy más que nunca se impone que las masas ciudadanas tengan la educación cívica necesaria como para mantener abierto un permanente espíritu crítico aplicable al sistema político bajo el cual están viviendo. No es tarea fácil de llevar a cabo en los regímenes democráticos de cierta clase pero hay que intentarlo si se quiere que la democracia sea, precisamente, lo que indica su origen etimológico -gobierno del demos, del pueblo- y no un artilugio del cual muchos, en el pasado y en el presente, se han valido para entronizarse en el poder, ya sea apelando a la gran gravitación de sus intereses económicos, ya sea recurriendo a su populismo irresponsable o a simples maniobras electorales. Con esto queda dicho que no basta que un país se rija por ciertas normas -voto masivo y periódico, por ejemplo- sino que, además, se necesita que la conciencia cívica de los electores esté constantemente alerta para evitar los abusos de poder y la legal acumulación de dicho poder tendiente a transformar a un sistema plausible en una mera máscara que esconde un autoritarismo indeseable. El caso venezolano es emblemático. El presidente Chávez accedió a esa alta magistratura mediante comicios libremente efectuados -luego de su fracasado intento golpista de 1992- y se ha mantenido en él gracias al voto popular, tras haber hecho aceptar, prácticamente, una reelección indefinida. Para lograr su objetivo, le ha bastado con hacer acallar las voces disidentes de los medios de comunicación cerrando un alto número de ellos. Ha sido munificiente para derramar sus petrodólares en el extranjero -Uruguay incluido- pero avaro para mejorar la calidad de vida de su propio pueblo. ¿No es la suya una verdadera tergiversación del sistema democrático ? Lo peor radica en que está sirviendo de modelo en otros países latinoamericanos a los cuales, además, pretende exportarles una especie de engendro ideológico: el socialismo bolivariano del siglo XXI. Las pretensiones de Chávez tratan de concretarse en terrenos que ya han sido abonados por la distorsión ideológica marxista. En efecto, el siglo XIX instauró todo un arsenal ideológico completo que, muy pronto, se convirtió en un cuerpo casi religioso de dogmas para sus seguidores. Se manejaron, cual si fueran verdades absolutas, ideas relativas a la lucha de clases, al papel revolucionario de la clase obrera y al partido comunista erigido en vanguardia del proletariado y, por encima de todo, desde luego, a la lucha contra el imperialismo. Finalmente, el marxismo tomó el poder en Rusia y, luego, en países que pasaron a ser satélites del imperialismo soviético. Entonces, aquellas ideas revolucionarias tuvieron la oportunidad de ponerse en práctica. A partir del totalitarismo que fue su esencia y su marco de acción, el sistema marxista fracasó estrepitosamente, implosionó por su ineficacia y fue notoriamente incapaz de satisfacer las necesidades elementales de los pueblos obligados a abrazarlo. Absolutamente ningún régimen marxista tuvo éxito. El Muro de Berlín cayó sin que nadie lo empujara. Nadie lo lloró, tampoco. Ante ese mensaje clamoroso de la realidad, los marxistas del mundo libre cambiaron sus consignas (muy pocos acérrimos acólitos las siguen manteniendo): se empezó a culpar a la globalización y el neoliberalismo, sin olvidar al imperialismo norteamericano, de todos los males que afligen al planeta. Así les va, fracaso tras fracaso: China adopta una economía de libre mercado, Cuba importa la mayor parte de los alimentos que consume y Corea del Norte hambrea a su pueblo, lo priva de derechos y libertades esenciales, pero logra lanzar misiles. Mientras tanto, quienes fueron países marxistas pero abandonaron ese falso paraíso, conocen el progreso y las bondades de la vida libre de los que fueron privados durante décadas de horror. Marx, que era realmente un genio aunque muchas veces equivocado, dijo algo así como: “si dentro de cien años alguien se considera marxista, yo seré el primero de los antimarxistas”. El tiempo se ha cumplido. Temas Relacionados: |
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